Friday, December 08, 2006

Interacción o interactividad

Quiero entender que la interacción es la acción social que un sujeto lleva a cabo con otro u otros sujetos y con las expresiones que éstos realizan en diferentes contextos (mediáticos, personales, teóricos, prácticos, etcétera); lo anterior permite un entramado de relaciones sociales. La interacción es comunicativa por sí misma.

La diferencio de la interactividad y ésta última la concibo la capacidad de seleccionar, dar respuesta o contestar y tener una participación activa en las diferentes funciones que los contenidos que los medios soportan. Ésta no es una pertenencia de los medios, sino de las características de los contenidos que están soportados en dichos medios y la interactividad es expresiva por sí misma, pero es potencialmente dialógica y se vuelve comunicativa en la medida que el perceptor (usuario) se apropia de los códigos y tiene una participación activa con ellos, con otros usuarios, con su contexto social, etcétera.

Desde este punto de vista en la interacción puede haber interactividad, pero no es una generalidad; es decir puede existir o no dentro de ella, esto dependerá de las posibilidades que enmarquen las características que los autores de los contenidos y las propiedades del medio pongan a disposición del perceptor (usuario) y de cómo en conjunto, contenidos soportados en el medio y perceptor (usuario) conviertan el acto interactivo (expresivo) en un acto comunicativo.

Cuando se habla de interactividad o de un medio interactivo se parte de la premisa de generar un recurso o contenido expresivo, que se soporte en el medio y sea capaz de gestar en el usuario inquietudes para entablar una relación tan estrecha que pueda convertirse en una acción comunicativa. Esto sólo se logra cuando se ponen en común códigos entre el usuario y el contenido.

El proceso de interactividad se puede vincular con un proceso de coautoría o incluso, autoría porque el perceptor (usuario) pone en común códigos para generar acciones comunicativas que lo lleven a tomar decisiones propias para hacer suyos los contenidos y seguir interactuando con ellos sin una linealidad preestablecida.

Los modelos basados en la interacción no conducen necesariamente a la coautoría, ni a la autoría, porque la coautoría está pensada en modelos no tradicionales, y la interacción puede estar inmersa tanto en modelos tradicionales, como en críticos (no tradicionales). En los primeros la intencionalidad comunicativa puede estar guiada por diversos actores sociales, por ejemplo en la escuela tradicional el profesor guía el acto comunicativo y la interacción está sujeta a esa linealidad.

No obstante en la interacción también pueden darse relaciones de co-autoría o autoría dependiendo de la actitud comunicativa dispuesta por los actores sociales. Y por supuesto del paradigma comunicativo del que se eche mano. Por ejemplo en el uso de modelos constructivistas.



Bien luego de estas ideas, que no sé si logré deshilar, me gustaría saber qué opinan los expertos...

Ver o no ver...
Reincido con mi ritual nocturno de ver la televisión, y al no encontrar nada me pregunté entonces, por qué gozo al cambiar canales, estoy segura que en alguno había cosas interesantes, pero el hábito me llevaba a mover imagen tras imagen, iba y venía con mi control en mano, será una metáfora lacaniana la que me llevaba a tomar el control y no soltarlo....
Luego me sentí realizadora, pero en realidad no interfería en el proceso de producción... Entonces me monté al papel de la televisión como educadora y la descubrí como esos maestros que hablan y hablan para desfogar sus vacíos, pero no permiten que el estudiante dé un punto de vista.
No, no, no, desheché mis pensamientos, no puedo pensar tan mal de la tele. Trabajo en tele, despierto con ella, me duermo con ella.... Definitivamente estaba en un extremo la tele tiene sus bondades -me justifiqué para calmar culpas-. Ya había cambiado de canal mil veces con el espejismo de que yo decidía el programa, finalmente entre sueños concluí apagarla, me ilusioné de nuevo con la idea de que tenía el control para dejar de verla



Thursday, December 07, 2006

Algo al respecto...

Sin pico no eres pato sino Lucas,

a secas,
plumero balaceado
o culo genuflexo de avestruz
…Ah, Lucas,
sin pico eres los ojos del fracaso.

Julio Trujillo

Las promesas de la felicidad global

Ayer en la noche en mi recorrido habitual por lo canales de televisión, encontré uno donde estaba el pobre Coyote, ese de la caricatura, corriendo tras el pobre correcaminos.... y redundo en lo de pobres porque no se sabe quien es más desdichado...

El escenario era un desierto con una eterna carretera que lo atravesaba, inició con el característico bip-bip. La historia bien conocida por todos, redunda en lo mismo en cada episodio. El correcaminos perseguido por un coyote que desea comerlo y se lo imagina siempre como una delicia culinaria. El coyote tiene el poder para adquirir armas de fuego, dinamita, pólvora y demás instrumentos de artillería marca Acme.

Llegamos al clímax en un alarde de violencia, crueldad y sadismo, hecho a base de persecuciones, bombas que estallan cuando se tragan y explosiones de dinamita... por no ser más descriptiva. Bueno, ahí tenemos al correcaminos que no aprende de la experiencia y pasa de nuevo junto al coyote, el coyote que menos aprende y sigue en su lucha por el correcaminos.

No obstante, entre todo este juego de bondad maldad había un disfrute, que va del dolor al placer, de la tensión a la calma, entre uno y otro efecto hay un lapso sumamente estrecho. En este mundo la muerte no existe, que delicia para los mortales que aburrición para las deidades, pero bueno parece no valer la pena aprender de la experiencia. El reino de la fantasía finalizó con el rito de “lo de siempre”.

Entonces me viene a a mente toda fábrica de personajes animados estadounidenses, que se ha convertido en una técnica amalgamadora de ideas, que conjunta y recicla ritos y mitologías de diversas culturas universales y las reduce a sus reiteradas historias de amor, de lucha, de fantasía y de violencia. Así, cada uno de los personajes conviven con los niños y los adultos del mundo y generan un tipo de reeducación que se enmarca en las características de consumo de esta aldea global, en la cual, como enmarca Todd Gitlin, se habla en inglés, se viste de jeans, se toma coca-cola, se come bajo los arcos dorados, se camina sobre las suelas de Nike, se toca guitarras eléctricas, se reconoce a Bart Simpson, a ET, a Pamela Anderson y a Steven Spileberg.

Los medios INFORMAN NO COMUNICAN.

En las visiones tradicionales, positivistas y bajo esquemas de paradigmas de comunicación influenciados por el conductismo; se ha negado el proceso comunicativo al no tomar en cuenta a la comunicación como una representación de la cultura, la cual ve a los sujetos como elementos sociales críticos y dotados de una historia de vida que les permite abatir incertidumbres y al mismo tiempo, forjarse otras.

Para que se dé un proceso comunicativo es necesario que el perceptor de la información y el expresor tengan una disposición para dialogar, generar acuerdos, desacuerdos y en ese sentido participarse en un proceso de reconstrucción de la realidad social.

Visto desde este horizonte tradicional, los medios de información no permiten la retroalimentación entre la persona (que no el medio), no posibilitan el diálogo; pero el perceptor de la información sí es capaz de reconstruir su realidad por lo que los actores de los medios expresan. Sin embargo no existe una igualdad de posibilidades comunicativas entre los actores, expresores y perceptores, por lo tanto los medios no comunican, sólo emiten información o datos, que como mencioné anteriormente, significan o no según la visión de la realidad del perceptor.

La información que emiten los medios se convierte en proceso comunicativo en la opinión pública, en las capas sociales en las que los actores dialogan, interactúan y se comunican entre sí para generar una realidad social, en la que los medios definitivamente son una influencia imperante en la opinión, en el actuar y en los modos de relación social de cada uno de los actores.

Los medios de comunicación vistos desde un punto de vista crítico son visualizados como expresores que se pueden convertir en líderes de esa opinión pública y , por ende, pueden llevar a los actores sociales a generar proceso comunicativos con una construcción de sentido que conlleva a otras, muy diversas e interesantes, connotaciones. Pero entonces, no es el medio el que comunica, son los actores sociales los quede manera horizontal, pueden comunicarse tomando en cuenta la información retomada de los medios; así la información dada por los medios, es definitivamente un detonante de todas esas decisiones para la reconstrucción simbólica de la realidad.

La Teoría de la Comunicación se ha dado a la tarea de integrar en un mismo modelo explicativo, un sistema en el que coexisten características físicas y biológicas, constricciones sociales y axiológicas que hacen posible el proceso comunicativo. Los medios son agentes imperiosos para lograr ese entretejido, y son ahora más que nunca un andamio ineludible para las construcciones sociales de sentido.

Friday, March 24, 2006

LETRAS VIVAS
La lectura y algo más...

El siguiente texto enmarca un sueño delineado por tres universitarias; Patricia, Adriana y yo, Rosalía. Lo echamos a andar con la premisa de hacer de la lectura una acción cotidiana y participativa.

Así nació “Letras Vivas”, la asociación en pro de la lectura en la que muchas manos colaboraron para ceñir lo que todavía pretende ser…un despertar.

Comparto algo de la misma con ustedes:


El hambre de leer

En letras vivas la lectura remite a una vocación primaria, las letras, y a su vez engarza una integridad necesaria, la vida. Las muertas están ausentes; las letras vivas son la garantía de la esencia perpetua, la complicidad del alma y la huella de la libertad.

La lectura amanece con la vida como la casa de un mendigo con él; no es posible prescindirla porque no hay otra a donde ir. Tal cual su lecho, es humilde y resguarda en sus paredes la sabiduría de las manos del maestro. Sus puertas se abren en senderos que transportan pies descalzos, y en ese andar se entretejen historias que delinean el libro de la vida humana.

Es necesario dejar entrar a la lluvia, salpicarse y beber para poseerla, bañarse y dejarla correr para necesitarla. El esplendor de esta casa domina al miedo y puede ser el nido para cualquier huésped.


La lectura, es esa morada alumbrada por la tenuidad de una vela que enciende en la mente y destella en la eternidad.

Rosalía González Castro

Comparto con ustedes el primer altículo que publiqué, y del cual guardo un gran recuerdo...


La comunicación educativa en la educación a distancia

Por Rosalía González
Razón y palabra, Número 36

La comunicación educativa en la educación a distancia

“La existencia nos separa, y la distancia sólo puede reducirse expresando”

Eduardo Nicol

Permanecer en el mundo ha sido, a lo largo de la historia, una lucha constante de la humanidad; explicarlo, sin embargo, no ha sido tarea de todos. Sólo los que la han visto con ojos críticos, con mente contemplativa y reflexiva, aquellos que al dejarse inspirar han generado el pensamiento y la creatividad. Las mentes dadoras de sabiduría, orgullo del pueblo que las ha acogido y legado valioso de la humanidad.

Entender su acontecer es una tarea común en el ser humano. El hombre entiende para expresar, para compartir, es perpetuo por sus expresiones; así genera y regenera conocimientos, los moldea y con ello abate ciertas incertidumbres, luego produce nuevas , y en tanto más conoce más le acechan.

La comunicación, es un elemento indispensable en la vida del ser humano, con ella crea, produce y reproduce creencias, valores y visiones del mundo que le dan la oportunidad de estar con él y con los otros dentro de uno o varios contextos. Surge a partir del intercambio de expresiones constituidas por información, que está dada antes de que la comunicación surja; ya que se encuentra en el sobrevenir de cada ser humano, quien a medida que la asimila y la conjuga con su realidad, se educa.

La información es, entonces, la abstracción que el ser humano hace de su realidad y la configura al interrelacionarse para formar una realidad social. Los datos para asirla están en el espacio, en el entorno, se los acoge y convierte en información, luego los actores la seleccionan y la transmiten, la reafirman o refutan en un proceso comunicativo. A partir de esto se generan acciones que crean, junto con su entorno significantes de vida. Consecuentemente, la comunicación en la formación de seres humanos es imprescindible. Cada expresión es una manera de complementar el vacío sentido por la diferencia con el otro, y esta diferencia es la que reactiva la necesidad de comunicar.

Cuando se aprende se comunica, al comunicar se comparte y al compartir se abren brechas que permiten constituir códigos variados de expresión. La comunicación es entonces amor, porque uno ama lo que no posee y uno no posee la expresión del otro. Por lo tanto aprender es un acto de amor, de amor a sí mismo y al otro. La necesidad de expresar nace en el momento mismo en que el hombre se vuelve ser social, al tiempo en que se relaciona con sus semejantes, la educación es nutrida en ese lecho y sólo es posible cuando hay comunicación, por ello se afirma que es imprescindible en la educación.

Asimismo, la educación es un elemento guía en la búsqueda de caminos para que el ser humano pueda concebir su mundo, entenderlo de tal manera que el conocimiento lo vea como parte de todo inasequible como tal , pero penetrable en tanto le inquieta, atrae, desea y se haya mirado como una persona inmersa en esa totalidad. En esta medida, educar y comunicar, son acciones que conllevan en su marcha al quehacer de toda enseñanza apropiada, el hacer es reflejo de la congruencia del pensamiento aunado al corazón. Por lo tanto los valores elementales de la armonía vital están engarzados dentro de esta tríada y desembocan en los conceptos de justicia e injusticia que distan mucho de la lógica seguida en el mundo moderno, ya que “producir justicia es establecer entre las partes del alma la subordinación que en ella ha querido poner la naturaleza. Producir la injusticia es dar una parte sobre las demás un imperio que va contra la propia naturaleza.” (Platón, 1973, p. 511)

La visión del mundo actual se ha desvanecido en recovecos aislados que han perdido de vista ciertos aspectos metafísicos de la vida; así las formas de convivencia social se ven magulladas por esta dinámica. La educación, es una de esas tantas formas de interrelación proveedora de posibilidades para palidecer la subordinación injusta, y sólo pueden lograrse coherentemente al educar el alma y el pensamiento para aplicarlos en el hacer paulatino de la vida. En nuestros días puede hablarse de dos tipos de educación, con considerable familiaridad. La educación presencial y a distancia.

La educación presencial (aprendices en un mismo tiempo y espacio) ha sido, desde la antigüedad, poseedora de expresiones que se fusionan en actos comunicativos, es decir actos con cargas de sentido, con intención, y eso arbitra las distancias simbólicas de los participantes. Por lo que la tríada puede ser asimilada de manera muy directa, lo que sucede es que debe existir una voluntad interpersonal, una necesidad de compartir.

Ahora, la pregunta será ¿La educación a distancia está nutrida por actos comunicativos? Y bien ¿la sociedad en la que nos movemos es influenciada por actos comunicativos? De inicio podría negarse; por el tipo de relación que tiene dicha modalidad de educación o por la vida y los valores prevalecientes en nuestros días; sin embargo, comunicar y aprender nunca dejarán de ser actos de amor.

Para dar una posible respuesta se retomarán algunos conceptos claves. La educación es “la belleza y perfección del alma” (Platón, en Byrd, 2002, p. 26). Y, si el objeto del amor, tal como Diotima señaló a Sócrates, “es la generación y producción de la belleza”, (Platón, 1972, p. 374) la belleza no poseída, entonces la educación fecunda perfección y belleza; así se regenera el hambre de expresar y tener la belleza otorgada al educarse. En este rol, la comunicación es la que vuelve a lo expresado inmortal; es la que hace al los perpetuos, perpetuos, a las personas bellas de alma, eternas.

Por lo tanto, la educación es un medio por el cual se constituyen expresiones y la acción que guía a este objetivo es la de comunicar. Por el proceso comunicativo el hombre manipula (en el estricto sentido de la palabra) elementos biológicos y tecnológicos para hacer más cómoda y proveer de sentido su existir, de esta manera conjuga naturaleza y cultura en afán de una vida socialmente acordada como mejor y, en interés de comunicarse eficientemente, ha creado medios que le permiten relaciones rápidas, libres de las inclemencias del tiempo y adaptables a los diversas formas de vida. Dichos medios abren la posibilidad de crear acervos políticos, sociales y culturales.

EL LEGADO DE LAS EXPRESIONES

La sociedad es por naturaleza cambiante, la expresión permite que el pensamiento no fenezca. La revolución alfabética dio la pauta para fincar expresiones duraderas entre los seres humanos, pero tenía muchas limitantes puesto que el conocimiento no era para todos. En Europa hasta 1456 con Gutenberg y su imprenta, que ya cuenta con tipos móviles, es cuando se permitió que el conocimiento llegara a mayor cantidad de gente, sin embargo, todavía existían exclusiones. A la Nueva España la imprenta llegó hasta 1539, y su uso primordial fue adoctrinar a los indígenas y hacerles llegar información oficial por medio un servidor público llamado pregonero quien se encargaba de transmitir las disposiciones.

Posteriormente, la revolución tipográfica inició con la idea de un medio de información para las masas, en Europa a finales del siglo XVI se conocieron las hojas comerciales donde se daba información de predios, avisos, guerras y rutas comerciales, luego, se dieron aspectos políticos y sociales. De forma parecida, en la Nueva España surgieron las hojas volantes, donde la información era particularmente extranjera, de carácter oficial y religioso.

Con el paso del tiempo y con la necesidad de saber y expresar más se canalizaron los primeros periódicos, con lapsos de publicación inestables, más tarde se pulieron hasta hacerse diarios. En ese momento, ya se veía en ellos la posibilidad de una distribución costeable y con noticias frescas.

En México fue hasta la década de 1880 con la entrada de capital extranjero y la construcción paralela de ferrocarriles cuando se formaron las bases para un crecimiento económico que traería consigo mejoramientos en las redes de información.

LA REVOLUCIÓN ELECTRÓNICA

A mediados del siglo XIX el telégrafo inició con la etapa de las telecomunicaciones. A principios del XX se inventó el cinematógrafo el cual fue pensado de inicio como un medio para documentar la realidad; sin embargo se enraizó como un medio alternativo visualizado para educar tanto formal, como informalmente. En la segunda década del mismo siglo se consideraba como modo de entretenimiento familiar. En los años finales a la década del 20 nació, la radio que a finales de los 30 fue considerada como forma de entretenimiento familiar en Estados Unidos. En los 40 comenzó la televisión y las primeras transmisiones con sonido e imagen y con ella el medio formativo a distancia que ha tenido más alcance por el número de personas a las que llega tanto formal como informalmente.

HOY, INTERNET

Hoy en día Internet y la red mundial (World Wide Web) han crecido de manera impactante. Se originó por la iniciativa del Ministerio de Defensa de Estados Unidos, por medio de una red interactiva llamada Arpanet de la que se conectaba un grupo de computadoras con las cuales se podía intercambiar información.

Luego una red entre las universidades más importantes se desarrolló de modo que podía obtenerse información de cualquiera de éstas. El paso siguiente fue llevar el servicio de Internet al hogar por parte de empresas privadas. De éste modo y con un navegador se puede tener acceso a la red de redes.

En nuestros días, más de ciento diez países están unidos por la red. Sin embargo la posibilidad de conectarse a Internet en algunas regiones del mundo es nula, ya que los sistemas son restringidos por el poder adquisitivo o incluso porque los sistemas telefónicos son inadecuados. No obstante, la educación a distancia por este medio cobró un gran giro, ya que por él, es posible estar inmerso en un mismo tiempo y espacio virtual con el fin de obtener educación tanto formal como informal. Es un medio que aglomera a todos los demás en su nicho; si se quiere es radio, televisión, cine, prensa escrita, correo, entre otros; de tal modo, es posible compartir virtualmente conocimientos, experiencias y modos de vida en un área informática.

Pese a la gama de posibilidades, el Internet no es el que ha tenido mayor alcance en la educación a distancia ya que “actualmente, existen 139 universidades que ofrecen programas de educación a distancia en el mundo” (Crovi, 2001, p. 92).Y a diferencia con otros medios como la radio y la televisión debe pagarse un servicio extra, por lo que estos últimos son medios que pueden situarse en los lugares más recónditos, lo que los ha vuelto herramientas tecnológicas ex profeso en la educación formal e informal.

De esta manera, el siglo XX marcó un cambio radical en los mensajes transmitidos en diversos medios de información. La infraestructura de éstos crece rápidamente y las posibilidades de obtener datos se multiplican. De modo que se puede conseguir información de diversos temas a la vez en tiempos y espacios conjugados. Así, el hombre guarda relaciones dialécticas entre permanencia y cambio en sus formas de interacción y, por ende, reestructura sus procesos cognitivos para aprender del mundo y aprehender su realidad dinámicamente.

Asimismo, vivir en una sociedad global implica la recreación constante de modos de vida que están sujetos a los sistemas imperantes. Los modelos de educación, tanto presencial como a distancia, repercuten en gran medida para las producciones simbólicas de la cultura en los contextos locales recurrentes al sistema global. Es por ello que los perfiles de ingreso y egreso de los planes de estudio estarán sujetos completamente a las prácticas sociales, económicas y políticas globales.

En las últimas décadas se ha apelado a la convivencia global, en el mundo se pugna por lo homogéneo; los medios transmiten deseos, carencias y fines homogéneos y, por supuesto esto no es compartir, es por esto que la educación a distancia juega un papel preponderante porque bifurca esos fines y plantea que dentro de los medios se comparta. Esto es posible porque genera modos de interacción diversos; en primer lugar, el profesor y los estudiantes pueden no estar presentes físicamente en el mismo espacio y tiempo, por lo que el proceso comunicativo está sujeto a la creación de elementos mediadores entre el docente y el alumno. En tal caso el medio por el que se da la educación a distancia no es sólo apoyo didáctico sino que se convierte en un elemento ineludible dentro de la formación; de este modo, las relaciones deben compartir realidades, que en la educación presencial son más cotidianas.

La educación a distancia se nutre de actos comunicativos con nuevos matices que iluminan una posibilidad de expresar y compartir aspectos a mayor alcance espacial y temporal. Dicho lo cual, implementar planes y programas de estudio que apelen a la dualidad educativa entre educación presencial y a distancia, podría fomentar elementos para una sociedad fructífera y proveedora de conocimientos compartidos, por tal, comunicativos y entonces será una sociedad capaz de trascender, pensar y amar.

PROPUESTA DOCENTE

Ensayo de una propuesta para ser docente…
“El verdadero maestro no es depósito de conocimientos estancados,

no es el muro impenetrable y macizo que retienen las aguas en la represa,

sino el vertedor en demasías de lo que en su alma es plenitud.

Maestro es el hombre henchido que desborda, si no sabiduría,

afán de comprender el mundo y

hacerse comprensible a los demás.”

Juan José Arreola

Es bien sabido, que no existen teorías puras, que el conocimiento es un todo y en la medida que los seres humanos nos aproximamos a él nos damos cuenta de le la inmensidad de cosas por conocer. Bajo esta lógica, el presente ensayo tiene la finalidad de esbozar una propuesta didáctica que vincule una línea teórica y una postura personal.

Los diferentes paradigmas psicológicos han ido estableciéndose en distintas momentos históricos, siempre en afán de responder a necesidades sociales en general del proceso de enseñanza El paradigma cognitivo no es una excepción. Su surgimiento y evolución es una manifestación de interés de la comunidad científica de dar respuestas y tener ofertas sobre la educación del pensamiento de las nuevas generaciones.

El paradigma cognitivo es apegado alas ideas racionalistas, dado su interés en el estudio de las representaciones internas del sujeto, independientemente de los eventos externos. En otras palabras, otorga cierta preponderancia al sujeto y en particular a su mente en el acto de conocimiento.

Desde la perspectiva epistemológica considera que el sujeto construye sus representaciones internas, es decir, mentales, (ideas, conceptos, etc.) de forma esencialmente individual, y éstas representaciones determinan la actividad del sujeto cognoscente.

El paradigma de orientación cognitiva, también conocido en el ámbito educativo como psicología instruccional o psicología de la instrucción, o del procesamiento de la información es todavía uno de los paradigmas más fuertes de la psicopedagogía desde el punto de vista teórico y metodológico, y de los más fructíferos en cuanto a propuestas educativas aplicadas.

Las preocupaciones fundamentales de los teóricos cognoscitivistas se fundan en las áreas de la percepción, la imaginación, la atención, el lenguaje, la solución de problemas y la inteligencia humana, con base en esto se pugna por identificar la existencia o no de un isomorfismo entre la representación del mundo exterior y ese mismo entorno.

A partir de estudios se acepta que el individuo interpreta la realidad en función de su estructura cognitiva y la representación en la memoria no es simplemente una copia del mundo real, sino una combinación de información, inferencias y reconstrucción del conocimiento sobre cierto tipo de objetos y el mundo en general. Así, la representación que los sujetos tienen del mundo no es necesariamente idéntica a ese mundo. La representación se relaciona con la estimulación recibida mediante los sentidos, pero también es modificada por las experiencias pasadas, que conforman una red compleja de conocimiento.

De acuerdo a Asubuel, uno de los teóricos más sobresalientes del cognoscitivismo, el aprendizaje significativo se distingue por dos rasgos: la posibilidad de vincular el contenido nuevo con lo que el individuo ya sabe y la disposición que tiene el individuo para asignar un significado propio a ese contenido. En esta medida se conjugan tres elementos importantes, la percepción, la comprensión y la interpretación.

Con base en el paradigma cognoscitivista voy a ser una maestra guía en la búsqueda de caminos para que el alumno pueda concebir su mundo, entenderlo de tal manera que el conocimiento lo vea como parte de un todo inasequible como tal, pero penetrable en tanto le inquieta, atrae, desea y se haya mirado como una persona inmersa en esa totalidad. El punto clave será encaminarlos hacia la problematización, esa “acción de reflexionar continuamente sobre lo dicho, buscando el por qué de las cosas, el para qué de ellas”[1].

De esta manera utilizaré la aproximación inducida en la que cada cual se dé cuenta de su carga histórica. Las “ayudas” de esta aproximación serán elementos de la problematización que comenzará en los alumnos, de manera introspectiva, como un ser individual, para detectar su unicidad, las limitaciones y posibilidades que le permiten estar en una armonía específica y diferente de los otros. Se generará entonces una necesidad de expresar las diferencias que le permiten complementarse con los otros y aceptar las de estos. En tanto se quiten las piedras del paso, se crearán más incertidumbres, pero se apaciguarán otras y surgirá una inquietud natural por la búsqueda de información, la cual no sólo pertenecerá a su vida y a su mundo, sino al mundo del otro, entonces el alumno no estará conforme con aceptar diferencias, optará por comprenderlas, es decir, hará una interpretación de los fenómenos que le acontecen.

Cuando se busque el conocimiento dejado por otros y se pulan las aptitudes y actitudes podrá realizarse una reflexión crítica de esas ideas y comenzará a desarrollarse la parte intelectual. Entonces el alumno pensará de manera reflexiva, acerca de él, su entorno, su historia. Su mundo.

En la medida en que se forjan esas aptitudes, se trabajará con las habilidades empíricas, correspondientes a un actuar congruente con sus ideas. Estará sustentado por su modo de pensar individual, nacido de su capacidad de raciocinio, la operación por medio de la cual obtenemos un conocimiento nuevo inferido por otro conocimiento ya existente. De tal forma marcaré la idea de que el pensamiento reflexivo es un complemento del trabajo manual, que “...el joven que crezca sin tener idea de cómo se produce una mazorca de maíz, una fruta, la carne, la leche, sencillamente crecerá ignorando algo que es fundamental. Sin tener idea de eso crecerá un joven deformado...”[2] Este punto es directriz para la manifestación artística en la cual se plasmará “exteriormente la producción del espíritu y del corazón humanos”[3] y con esto acataré la tríada enunciada por Pestalozzi: hacer, pensar, sentir.

Plantearé un modo de trabajo que estará diseñado con base en estrategias de enseñanza preinstruccionales, coinstruccionales y posinstruccionales de los objetivos curriculares; de tal manera el diseño de dichas herramientas estará sujeto a cambios en la medida que se requiera, no obstante se pugnará por un patrón que se reorganizará en función de los diversos objetivos y que de manera general se revela en el siguiente recuadro:

Estrategias

Instrumentos

Finalidad

preinstruccionales

1 Objetivos

2 Materiales verboaudiovisuales

3Organizadores previos

1 Expresar clara y precisamente las metas que se pretenden alcanzar en conjunto en un campo de conocimiento determinado y con un tiempo preestablecido.

2 Para apoyar los contenidos de la clase en afán de cumplir el objetivo.

3 Tender puentes cognitivos que pongan en común la información nueva con la previa; será el paso inicial para compartir.

coinstruccionales

1 Mapas y redes conceptuales.

2 Analogías

1 Permiten representar estructuras de pensamiento y sentido. Esbozan en cierta medida deseos, valores y visiones del mundo de quienes las representas.

2 Posibilitan que el educando vincule la teoría con experiencias y fenómenos sociales prácticos.

posinstruccionales

1Preguntas intercaladas

2Resúmenes finales

1 Permiten mantener la atención, favorecen la retención de puntos relevantes y se formulan para que el alumno vincule su experiencia.

2 Viabilizan el recuerdo de conceptos clave, principios centrales y esbozan argumentos centrales que se enlazan con aspectos prácticos.

Con base en las herramientas utilizadas daré elementos que justifiquen dicho modo de trabajo, y el proceso recorrido para llegar ahí. Sugeriré a los alumnos hacer una presentación para que conozca ciertos rasgos de sus etapas y de esta forma se enriquecerá la una premisa básica, confianza; la cual se obtendrá a partir de una actitud humilde, con la única autoridad que es la que depende de mi experiencia adquirida a lo largo del esfuerzo. Esta será una de las maneras de generarla, de crear un ambiente de respeto y de abatir en lo posible a la pasividad.

La confianza estará sustentada en la premisa de libertad que aborda Rousseau, confiaré en la naturaleza del alumno para que sea dueño de su albedrío. De este modo no se fomentarán caprichos y se le podrá exigir responsabilidad para asumir la consecuencia de cada uno de sus actos. La libertad será entonces un mundo al cual se entre cuando la naturaleza del alumno sea dejada a rienda suelta de manera espontánea y sin contrariar su voluntad, de tal forma que el alumno haga lo que le plazca sin temor; ya que, según Rousseau, si a un niño se le deja hacer lo que le plazca no hará sino lo que se debe. El alumno de este modo adquirirá información del mundo apta para sí mismo y no restringirá sus posibilidades a las impuestas por los otros sino que descubrirá a su tiempo las que le son viables como el “hombre verdaderamente libre (que) solamente quiere lo que puede y hace lo que le place.”[4]

El alumno, el ser humano, formará parte de una sociedad basada en las luces y el florecimiento constante de una actitud y de un incesante cambio espiritual e intelectual que canalizará acciones paralelas. Actuar, pensar, sentir, contemplar y problematizar serán la base y la yunta que jalará a esta sociedad; y la guía que trascenderá de generación en generación hasta que sea una sociedad fructífera y productora de gente con habilidades tan diversas que le enriquecerán su vida cada vez más.

Estaré siempre en contra del autoritarismo, de ese régimen que impone, dogmatiza y no da cabida a la crítica. No seré una autoridad que someta a los alumnos a mi voluntad. Los guiaré para ser personas capaces de destruir y renovar constantemente su acontecer. De renovarse a ellos mismos; personas cuya independencia sea la fuerza suprema, que no se sujeten a otros, pero que sean capaces de aceptar ideas distintas. Personas que no vean las opciones que yo les marque como lógicas, sino capaces de cuestionarlas y de asumir la consecuencia de cada uno de sus actos, como parte de sus decisiones.

La formación de tal modo dará como resultado a un ser humano que no tiene un sólo objetivo de vida, sino que se crea, a lo largo de ésta varios. A partir de esa vida colorida por todo lo generado y compartido será un ser humano que se ama y que por lo tanto puede amar a otros, que comparte y que decide con una reflexión basada en él, siempre justificado por su valor crítico y reflexivo, apto para amar y pensar a la vez que actúa. Un ser humano capaz de entender la premisa básica de toda enseñanza apropiada, sin siquiera haber leído a Pestalozzi, “La vida educa”[5].

FUENTES DE INFORMACIÓN

  • ARREOLA, Juan José. La palabra educación. México, 2002. Ediciones Diana, pp. 151.

· ESCOBAR, Miguel. Paulo Freire y la educación liberadora. Antología. México 1985, ediciones el caballito, pp. 213.

  • FROMM, Erich. El arte de amar. México, 2000. Traducción de Noemi Rosenblatt. Ed,. Paidós, pp. 128.

· INSTITUTO CUBANO DEL LIBRO. La educación en revolución. La Habana, 1975., pp. 233.

  • MARDONES J.M. Y URSUAN. Filosofía de las ciencias humanas y sociales. México, 1999. Ediciones Coyoacan, Filosofía y cultura contemporánea, pp. 260.

  • PALACIOS, Jesús. La cuestión escolar. México, 2002. Ediciones Coyoacán, pp. 659.

  • PESTALOZZI, Juan Enrique. El canto del cisne. Traducción de José Mallart. México 1982, editorial Porrúa, “Sepan cuantos”, pp. 162.



[1] ESCOBAR, Miguel. Paulo Freire y la educación liberadora. Antología. México 1985, ediciones el caballito p. 159.

[2] Instituto cubano del libro. La educación en revolución. La Habana, 1975, p. 126

[3] PESTALOZZI, Juan Enrique. El canto del cisne. Traducción de José Mallart. México 1982, editorial Porrúa, “Sepan cuantos”, p.5.

[4] LECERCLE, J.L. Emilio en la historia. Estudio introductorio en Rousseau, J.J. , Barcelona, 1973, p. 67.

[5] PESTALOZZI, Juan Enrique. El canto del cisne. Traducción de José Mallart. México 1982, editorial Porrúa, “Sepan cuantos”, p. 21

MI ESCRITOR FAVORITO

La piedra y el laberinto

La piedra y el laberinto:
notas sobre el arte de Juan Rulfo

Manuel Durán

(FRAGMENTO)

Rulfo ha mencionado varias veces (lo hizo durante nuestra conversación en casa del pintor Gironella) cuáles son sus escritores favoritos. (Es preciso examinar con cuidado y precaución las posibles influencias citadas por un autor, pues es posible que den pistas falsas o parciales, o les falle la memoria.) Rulfo mencionó al novelista y cuentista francés Jean Giono, que escribe cuentos y novelas que parecen realistas acerca de la vida campesina, pero que no están exentos de misterio y bordean a veces lo sobrenatural, y al suizo Charles Ferdinand Ramuz, muy buen prosista pero poco conocido hoy fuera de Suiza, y muchos autores norteños, escandinavos o islandeses, como Laxness. Nos dijo que la literatura mexicana de aquellos años parecía muy descriptiva y periodística.

Se refería, sin duda, a la novela de la Revolución. Pasaba por alto, así, la producción literaria de Contemporáneos. Mencionó, en cambio, que le gustaba la poesía de Jaime Sabines, poesía dramática, directa, visceral. No es, pues, que no le gustara la poesía lírica; es que sus preferencias iban hacia autores menos "literarios" que los del grupo Contemporáneos. Pero los autores citados por Rulfo bastan para indicar que no se trata de un "ingenio lego" sino de un escritor consciente de su oficio y que sabía encontrar otros autores afines a sus tendencias y sus gustos. Evidentemente pueden rastrearse influencias en su obra, incluso, posiblemente la de un novelista complejo y difícil como es William Faulkner.

Pero parece improbable que, como lo hace Juan José Arreola, cuya obra no carece de contactos con la de Rulfo, y que escribe a veces sobre temas de la misma región, dijera que sus más profundas influencias son las de Rilke, Kafka y Proust (así lo hizo Arreola en conversación con Emmanuel Carballo). Por otra parte, Arreola señala con razón, que el arte de Rulfo no es un arte realista de tipo tradicional o convencional:

Rulfo ha hecho, como Orozco (hay que ver los frescos de la Cámara de Diputados en Guadalajara), una estampa trágica y atroz del pueblo de México. Parece tan real, y es tan curiosamente artística y deforme. Los que somos de donde proceden sus historias y sus personajes vemos cómo todo se ha vuelto magnífico, poético y monstruoso. Para el arte eso no importa; sí importa desde el punto de vista en que muchos se sitúan para juzgar sus textos: dicen que la realidad que describe corresponde a la realidad física, y eso no es cierto. Más que realista, Rulfo es un escritor fantástico, un artista iluminado y ciego. Es decir, ha dado los más grandes palos de ciego y no sabe a dónde va, pero llega. Rulfo se ha apoderado de un grupo de muñecos más reales que los hombres y los mueve admirablemente. Es, también, un administrador fabuloso del rencor popular. El rencor que sienten sus personajes está tratado de una manera excelente...

Creo importantes los comentarios de Arreola por ser los dos de la misma región, Jalisco, porque los dos se conocieron bien y trabajaron juntos en varios proyectos y, desde luego, porque Arreola, de clarísima inteligencia y gran sensibilidad artística (y varios aspectos de su obra tienen mucho en común con la obra de Rulfo: pensemos, por ejemplo, en La feria, aunque el tema y los personajes son más "inocentes" y menos trágicos que los de Rulfo), es tan buen crítico como creador de literatura. El "rencor" de que habla Arreola es también "materia prima" para la obra de Rulfo.

Rencor de una región asolada por la Guerra de los Cristeros, en que muchos vieron al gobierno federal como enemigo implacable de los valores religiosos y sociales tradicionales. (Aquí es preciso recordar el cuento "Nos han dado la tierra", con su fuerte dosis de ironía amarga y su crítica al reparto de tierras organizado por el Gobierno Federal; incluso es muy posible que parte de las tierras de la familia de Rulfo, tierras que Rulfo debería haber heredado, hayan sido confiscadas por la reforma agraria y repartidas como parcelas o ejidos.) Rencor personal: el padre de Rulfo fue asesinado por la espalda, por un motivo nimio, y el crimen, cometido por el hijo de un influyente político local, quedó sin castigo. Rencor que Rulfo proyecta hacia sus personajes, sobre todo hacia Pedro Páramo. Los cuentos de Rulfo nos han preparado ya para ayudarnos a leer su novela. Como señala Carlos Blanco Aguinaga, "una sorda quietud, un laconismo monótono y casi onírico, impregna de sabor a tragedia inminente el fatalismo primitivo de estos cuentos en los cuales parece haberse detenido el tiempo".

El rencor, podemos comprender al terminar la lectura de la novela, es individual, y a la vez colectivo. Todos estamos "mal hechos" porque el mundo lo está. (En esto, no sé si conscientemente o no, Rulfo se parece a Kafka.) Como señala Mariana Frenk,

el verdadero tema del libro no es el cacique y sus víctimas. Pedro Páramo es la visión de un poeta, su visión de lo que es el hombre, su vida, su sufrimiento y su morir; visión del hombre sobre esta tierra, bajo este cielo, en México y dondequiera, hoy y siempre. Y es una gran confesión en voz baja del hombre anonadado por la culpa, una culpa sin culpa, fatal. Todos sus personajes son culpables, y todos saben de su culpa. Hasta Pedro Páramo, tan seguro de sí mismo, sabe de su culpa cuando exclama ante su hijo muerto: "Estoy comenzando a pagar."

Rulfo publica sus cuentos, en apariencia realistas, y poco después su novela, en un México en el que se combinan influencias a la vez positivas y negativas para el desarrollo de la prosa novelística. Por una parte, la llamada Novela de la Revolución parece totalmente agotada. Por otra, el grupo de Contemporáneos se inclina por la poesía lírica, ocasionalmente por el teatro. Y no debemos olvidar que el México en el que escribe Rulfo es el México en que está pintando Remedios Varo sus alucinantes cuadros en que aparecen personajes fantásticos, de los que cabe decir, por lo menos, que no están vivos, o en todo caso no viven como nosotros.

Aparecen también las brujas en el arte de Leonora Carrington, y pronto aparecerán en la obra de Carlos Fuentes y no solamente en Aura. (De este importante tema trata el libro de Gloria Durán, La magia y las brujas en la obra de Carlos Fuentes, publicado en 1976 por la editorial de la UNAM, y también, de la misma autora, The Archetypes of Carlos Fuentes. From Witch to Androgyne, Archon Books, 1980.) Otras posibles fuentes de inspiración: la novela gótica inglesa de fines del siglo XVIII y la época romántica; los cuentos de Edgar Allan Poe; las Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer.

Y, finalmente, no podemos rechazar del todo la idea, en principio absurda, de que la Divina Comedia de Dante haya sido parte del trasfondo cultural que ayuda a crear la novela de Rulfo. Absurda en el sentido de que el poema de Dante es infinitamente más ambicioso y más minuciosamente estructurado, y sin dejar de ser intensamente poético se parece más a un inmenso sistema de relojería, mientras que la novela de Rulfo parece improvisarse, casi borrosamente, ante nuestra mirada.

La prosa de Rulfo está exenta de armazón teológica, a diferencia del poema de Dante, si bien en ambos casos es posible detectar una profunda motivación ética. Rulfo nos ofrece unos cuantos personajes, y el estilo de su novela no es sostenidamente lírico; las conversaciones tienden con frecuencia a ser directas y concretas, y sin embargo hay hilos casi invisibles que unen el largo poema de Dante y la breve novela de Rulfo. La llegada de Juan Preciado a Comala nos ofrece uno de esos puntos de contacto.

Vemos en primer lugar una Comala idealizada en los recuerdos de Doloritas, la madre de Juan Preciado: "Siempre vivió ella suspirando por Comala, por el retorno; pero jamás volvió. Ahora yo vengo en su lugar. Traigo los ojos con que ella miró estas cosas, porque me dio sus ojos para ver: ‘Hay allí, pasando el puerto de Los Colimotes, la vista muy hermosa de una llanura verde, algo amarilla por el maíz maduro. Desde ese lugar se ve Comala, blanqueando la tierra, iluminándola durante la noche.’" La Comala que encuentra Preciado es mucho más siniestra: "...bajamos cada vez más. Habíamos dejado el aire caliente allá arriba y nos íbamos hundiendo en el puro calor sin aire. Todo parecía estar como en espera de algo." Preciado comenta: "Hace calor aquí", y el arriero responde: "Sí, y esto no es nada... Cálmese. Ya lo sentirá más fuerte cuando lleguemos a Comala. Aquello está sobre las brasas de la tierra, en la mera boca del infierno. (Yo subrayo.)